Todo lo bueno llega a su fin y el libro Enredándonos por unas vidas vivibles no podía ser menos. Como colofón contamos con el capítulo escrito por Denon Bizitzak Erdigunean, la Coordinadora Feminista de Euskal Herria que, bajo el título "Las vidas en el centro" (traducción al castellano de su propio nombre), nos ofrecen un diagnóstico general sobre las injusticias de género, clase, racialización u origen que atraviesan la organización social de los cuidados en nuestro entorno. Pero no solo, también nos ofrecen todo un conjunto de propuestas que buscan, por un lado, atender a las urgencias en el corto plazo y, por otro lado, transformar el sistema capitalista, racista y heteropatriarcal actuando sobre sus propias bases estructurales.

"Revolucionar los cuidados para cambiarlo todo". Esta frase resume la premisa que atraviesa el capítulo y las demandas de un hito como fue la primera huelga general feminista del 30 de noviembre de 2023, que recoge las demandas de las huelgas de cuidados que nos movilizó en 2018 y 2019, antes que la pandemia dejara al descubierto todas las carencias del sistema que se venían denunciando. En palabras de las autoras: "La necesidad de cambiar el modelo de cuidados reside en tres elementos: la falta de reconocimiento y reparto de las tareas de cuidado, las precarias condiciones laborales de las cuidadoras y la mala calidad de la atención que se deriva de ello".
Frente a esto, plantean promover la centralidad del cuidado garantizándolo como derecho colectivo, desmontando la socialización de género y eliminando la división sexual y racista del trabajo. Esto implica promover un sistema público-comunitario, que explican así: "Lo público debe ser universal y justo. Además, debe ser un público no mercantilizado". A lo que añaden: "Hablar de comunidad es apostar por construir la vida según la lógica de lo común y entender los cuidados como un derecho y una responsabilidad colectiva".

"La huelga fue un hito, pero no fue el final", afirman. Queda un largo camino por recorrer, pero también es mucho el camino que ya se ha hecho. Como concluye Denon Bizitzak Erdigunean: "Hemos tomado las calles por un sistema público de cuidados y seguiremos movilizándonos, tejiendo redes, creando sólidas bases e interpelando a las responsables cuando sea necesario. Seguiremos construyendo alianzas y profundizando en los contenidos y reivindicaciones. Cuidaremos, organizaremos y mantendremos vivo lo que hemos construido hasta ahora. A base de constancia y compromiso construiremos un sistema público-comunitario de cuidados".
Esperamos que, tras la lectura de este libro, seamos más las personas que nos sumemos a la construcción de este modelo en el que los cuidados sean el centro.
Este capítulo forma parte del libro Enredándonos por unas vidas vivibles que está disponible bajo licencia Creative Commons y bajo descarga libre en nuestra página web o en la página del proyecto www.municipioscuidadores.org/descarga.

¡Y recuerda Enredándonos por unas vidas vivibles forma parte del proyecto Municipios Cuidadores!
En la guía La sostenibilidad de la vida como faro municipal se recogen cinco senderos para buscar estrategias locales que cuiden de las personas y el entorno (¡puedes descargártela de forma libre aquí).
Además, todo este proceso se recoge en la web del proyecto:

Municipios cuidadores es un proyecto de Aradia Coop. financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
